Política
Quiso “limpiar” su imagen

Nombramientos VIP: defensa con argumentos débiles por parte de Amat

Tras meses de silencio absoluto, el titular de la Cámara de Diputados, Esteban "Tuty" Amat, concedió una entrevista a un diario local para “limpiar” su imagen.

Tras meses de silencio absoluto, el titular de la Cámara de Diputados concedió una entrevista a un diario local para “limpiar” su imagen, tras haber sido señalado como uno de los máximos artífices de los hechos de impunidad y nepotismo que tuvieron lugar en el organismo que preside. El monólogo del "Tuty" en el medio con mayor llegada en papel en toda la provincia, tuvo un solo propósito, y ese fue arremeter, aunque sin pruebas sustentables, a quien lo dejó en evidencia frente a toda la población.

El repudio generalizado no era para menos. Mientras los salteños tenían que adaptarse a sobrevivir a como diera lugar, sin posibilidad de salir de sus casas, de utilizar el transporte público para ir a sus trabajos, teniendo que justificar su circulación con degradantes "permisos" para poder llevar un plato de comida a sus mesas día a día; Esteban Amat designaba a dedo a amigos y familiares en Planta Permanente del Estado, sin que estos cumplimenten los requisitos que debieran de tener cada hijo de vecino que trabaja en la misma órbita y que, a pesar de llevar décadas en muchos de los casos al servicio de la Cámara, hoy siguen sin gozar de una estabilidad económica digna como lo es este tipo de contrato.

Según Amat, y basándose solamente en informes de técnicos de Diputados, éstos hicieron un estudio detallando que "el 80 por ciento de los archivos encontrados" en una de las computadoras que estaban en el despacho que supo ocupar hasta hace una semana la abogada Luisa Liliana Hermosilla, "eran de su estudio particular", haciendo alusión a que la letrada ocupaba el espacio público para desempeñar sus tareas de forma privada; una especie de infidelidad. Sobre esto, cabe destacar que no hay declaraciones de testigos o compañeros de trabajo que hayan afirmado a ciencia cierta que Luisa Hermosilla citaba a clientes particulares al edificio perteneciente a la Administración de la Cámara de Diputados, mucho menos que recibiera dinero por ello.

Esta falta de veracidad en las acusaciones de Amat, en vez de comprobar que la abogada estuviera haciendo uso de recursos públicos para beneficio propio, solamente deja en evidencia el descontrol que se vive en el cuerpo que él preside ya que habría superiores que, en el caso de comprobarse realmente las acusaciones contra Hermosilla, permitían que ésta realice las actividades de forma impune. Esto estará difícil de comprobar ya que, en ningún momento, en los dos años que lleva presidiendo el cuerpo, se mencionó algún tipo de daño o perjuicio en el servicio que la abogada prestaba. Lo único que Amat dijo es que los dictámenes "no salían", sin demostrar una conexión real entre lo que denuncia y lo que ocurrió en realidad.

Tal parece que, aprovechando el momento de detención que sufrió Hermosilla y la penalidad impuesta por la Justicia salteña que decidió que la abogada no pudiera acercarse a menos de 200 metros de cualquier edificio que pertenezca a la Cámara Baja provincial, Amat mandó a inspeccionar el contenido que la letrada tenía en la computadora que utilizó durante los años que estuvo al frente de la Asesoría de aquella dependencia estatal. Un especialista en Derecho aseguró que esta acción se constituye como "violatoria de derechos fundamentales" como lo es la privacidad de los supuestos clientes privados que tendría Hermosilla (por ahora ficticios), ya que estos quedaron expuestos por el personal que peritó las máquinas, sin que sea la Justicia a través de una denuncia formal quien lo hiciera.

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