Panorama Político Salteño
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Todo esto será en vano, le falta el corazón

Tal parece que no creen demasiado en las palabras de Cánepa, que en más de una ocasión quedó sin cumplir lo prometido. “Es como Pinocho” dicen en los rincones políticos salteños. (Dibujo: NOVA)

Monseñor sigue dando qué hablar en Salta desde que, en teoría, asumió el cargo de ministro de Educación de la Provincia. Reacio a hablar con los medios de comunicación, Matías Cánepa va de a poco retomando las funciones que hace mucho no cumplía y tiene actividad oficial tras meses de puro silencio. Tras el paro docente, los rumores de salida y ante los anunciados cambios dentro del gabinete provincial, al minsitro le llegó el momento de dar la cara, a pesar de decir puras mentiras.

Poco más de una semana atrás, desde la cartera que él dirige salieron con bombos, platillos y la tropa de trolls liderados por Laura Ávila (su chica de prensa) a festejar por redes sociales y medios de comunicación amigos, la decisión de retornar a partir del lunes 20 de septiembre la presencialidad total en las aulas en todos los niveles educativos que existieran en Salta. Con un posteo en el que figuraba su segunda al mando como vocera, Celeste Dib, Educación anunciaba la aprobación del “Plan Jurisdiccional de Retorno a Clases en todos los niveles educativos y modalidades de Educación Pública de gestión estatal y privada, en aquellos establecimientos que puedan asegurar la distancia entre alumnos de 90 cm.”

Como era de esperarse, decisiones improvisadas tuvieron respuestas aún más improvisadas. Con muchísima confusión de por medio, muchos padres mandaron a sus hijos a los establecimientos y recibieron el llamado desde las escuelas en donde les decían que tenían que retirarlos porque a inicios de esta semana, todo seguía funcionando bajo la modalidad de burbujas. El desacierto en materia de comunicación y de aplicación de la vuelta a clases total fallaba en las narices del ministro, una vez más.

Esto no fue impedimento para que Cánepa volviera a la actividad oficial y tuviera nuevamente agenda tras semanas de desaparición. En los últimos días, “monseñor” (como lo llaman aquellos que tienen algún tipo de relación semi amistosa con Matías) visitó la localidad sureña de El Galpón para supervisar los supuestos avances de la presencialidad. Según el parte de prensa oficial, se reunió y conversó con alumnos, docentes, directivos y supervisores de la zona. esta visita, viene tras un tirón de orejas de la Comisión de Educación de la Cámara de Senadores local quien le recomendó que ponga énfasis y salga de la zona de confort que es el Centro Cívico Grand Bourg. Allí, junto al intendente Federico Sacca, anunció incluso el proceso de licitación para la construcción de un nuevo edificio para un colegio secundario.

Pero como todo en la vida de Cánepa, por cada paso bien que hace, le sigue uno un tanto reprochable. Y es que también se reunió por estos días con Maximiliano Sánchez, un joven de origen wichí que hoy es el más mimado de la provincia por haber sido nominado a mejor alumno del mundo, quien supo salir adelante en sus estudios gracias al invalorable esfuerzo de su abuela y una docente que, con los pocos recursos que tenían a su alcance, lograron que el originario tuviera tal repercusión que hasta el presidente Alberto Fernández lo citó para un encuentro.

El encuentro que pudo haber sido amistoso, se tornó un poco incómodo para el funcionario cuando el joven le remarcó que, en plena pandemia y cuando el Ministerio debía haber aunado esfuerzos para garantizar la educación a toda la población, él no contaba ni siquiera con un teléfono celular para poder acceder a las clases virtuales. Tras idas y vueltas, logró conseguir que alguien le regalara un aparato para, a posterior, hacerse acreedor de una computadora usada y maltrecha del plan Conectar Igualdad. ¿Los resultados de esa reunión? Puras promesas, entre ellas la construcción de un establecimiento secundario en el norte de la provincia para que más chicos de comunidades originarias puedan acceder a la tan ansiada y castigada educación.

Desde el norte los dirigentes de pueblos indígenas llamaron a la calma a la revolucionada población y pidieron no ilusionarse. Tal parece que no creen demasiado en las palabras de Cánepa quien en más de una ocasión quedó sin cumplir lo prometido. “Es como Pinocho” dijeron; pero no como Pinocho Villada, sino como el de la canción, porque aunque ponga carita de conmocionado, creen que todo esto será en vano porque “no tiene corazón”.

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