Política
Trueque de funcionarias

Reciclame que me gusta: la reinvención express de Agus Álvarez

La concejal Agustina Álvarez (Juntos por el Cambio) busca desesperadamente un lugar donde aterrizar en diciembre. (Dibujo: NOVA)

La política salteña, que ya parece un reality show de canal de cable, tiene a su nueva protagonista: Agustina Álvarez. La concejal de Juntos por el Cambio cuyo mandato se esfuma en diciembre y que, como quien ve la tormenta venir, anda buscando un techo donde no la empape la lluvia del olvido.

Y es que el PRO (tanto en Salta como a nivel nacional) ya no es un partido político: es un recuerdo borroso, todo lo que sube tiene que bajar.

Así, en ese naufragio, la concejal Álvarez no quiere terminar en la balsa agujereada de los exfuncionarios que nadie recuerda, y trabajar es para giles. Por eso, con manual de supervivencia política en mano, Agustina se lanzó a la jungla salteña en busca de cualquier cargo: “LO-QUE-VENGA”.

El primer intento fue casi poético: quiso convertirse en Secretaria de las Mujeres de la Provincia de Salta, ese espacio que todavía se sigue discutiendo si sirve para empoderar o simplemente para dar empleo. Spoiler: el plan falló.

Pero Álvarez no se quedó quieta ni mucho menos, queda poco para diciembre… Agus activó el modo revancha y puso la mira en la Municipalidad de Salta. Total, si no funcionó en la Provincia, capaz en la avenida Paraguay sí le reservan una silla mullida con vista munipa.

El plan no suena descabellado, sobre todo si se tiene en cuenta que su novio ya anda por ahí y, en política, las parejas que facturan juntas sobreviven juntas.

Lo interesante del asunto es la naturalidad con la que Álvarez estaría dispuesta a blanquear su mudanza al bando de Emiliano. Y decimos “blanquear” porque en la política salteña ya nadie disimula. Vivimos una época de reciclajes tan veloces que hasta Greta Thunberg anduvo preguntando si no necesitábamos gente para rellenar alguna lista.

Eso sí, Agustina es una total diva, y si alguien cree que se conformará con cualquier oficinita, pues está errado: el lugar en el que pondría un piecito sería nada menos que la Secretaría de Gobierno, actualmente ocupada por otra Agustina, pero de apellido “Agolio”.

Un trueque de Agustinas, casi un recambio de figuritas con nombre repetido. A este paso, en la Municipalidad van a necesitar un Excel para diferenciar a las funcionarias por apellido, porque por nombre no hay forma.

Lo curioso es que todos, absolutamente todos, quieren esa silla. La Secretaría de Gobierno se volvió la vedette de los cargos municipales, el “Gran Hermano” de los apetitos políticos.

Cada tanto aparece un nombre nuevo como posible ocupante, como si fuera un sillón mágico que asegura visibilidad, poder y, claro, sueldo jugoso. Álvarez, ni lenta ni perezosa, quiere colarse en esa lista de pretendientes, porque quedarse afuera no es opción.

Nadie sobrevive políticamente en Salta si no tiene un escritorio con aire acondicionado y secretaria que atienda el teléfono y maneje una agenda.

El trasfondo, sin embargo, es todavía más irónico. Álvarez, que llegó de la mano de un partido que se disolvió como azúcar en café caliente, ahora busca refugio en el oficialismo municipal, ese mismo espacio que antes miraba de reojo y criticaba hasta el borde de poner palos en las ruedas e impedir que “la Muni avance y pueda recuperar nuestra ciudad”.

Pero bueno… cuando la nave se hunde, cualquier bote parece crucero, y lo que queda flotando en el aire es la pregunta de siempre: ¿qué tanto pesa la convicción política en los tiempos que corren? La respuesta es sencilla: menos que una flatulencia en una cesta (ohhh!!!! re-yankee el coya).

En este escenario, lo único que queda claro es que la concejal no quiere pasar diciembre sin una oficina en donde apoyar la cartera. Y si en el camino hay que cambiar de colores, de slogans y hasta de discurso, pues “para esto nacimos”. Total, la memoria política de los salteños se perdió junto con la Ciudad de Esteco. Y al final, cuando todo se olvida, lo que queda es quién tiene la llave del despacho.

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