Política
Decisión

No dieron los números: Juan Carlos Romero no buscará renovar su banca en el Senado

Juan Carlos Romero no renovará su banca del Senado pero seguirá en política. (Dibujo: NOVA)

El senador nacional por Salta, Juan Carlos Romero, confirmó este martes que no se postulará para un nuevo período legislativo, poniendo fin a una etapa de 27 años en la Cámara Alta.

Sin embargo, aclaró que no se retira de la vida política y que continuará involucrado en la escena pública, con la intención de "seguir aportando a la institucionalidad y al desarrollo del país".

La noticia se conoció durante una conferencia en el salón Arturo Illia del Senado de la Nación, donde el legislador salteño convocó a la prensa bajo el pretexto de presentar un informe de gestión, aunque el evento terminó transformándose en un repaso extenso –y por momentos autorreferencial– de su trayectoria política.

Romero, visiblemente emocionado, aseguró que deja el cargo "con la alegría de la misión cumplida" y reafirmó su confianza en "el poder de las ideas, el compromiso y la palabra".

No obstante, evitó brindar definiciones concretas sobre su futuro inmediato: no reveló a qué espacio o candidato respaldará en las próximas elecciones legislativas nacionales, ni aclaró si tiene en mente competir por la gobernación en 2027, cuando tendrá 77 años.

A lo largo de su discurso, Romero puso especial énfasis en su paso por la Gobernación de Salta y en el legado de su familia en la política y el periodismo provincial.

Se detuvo particularmente en la figura de su padre, Roberto Romero, de quien destacó haber sido el primer gobernador salteño en completar un mandato constitucional en medio siglo.

Sin embargo, omitió recordar que también fue el primer candidato peronista en perder una elección a gobernador en la provincia, en 1991, ante el último mandatario de facto.

Romero también se atribuyó un rol central en la redacción de la Constitución salteña de 1986, aunque evitó mencionar que la convención constituyente estuvo integrada por representantes de múltiples fuerzas políticas, que consensuaron la norma en conjunto.

Fiel a su estilo combativo, el senador aprovechó su despedida para criticar a los gobiernos kirchneristas, a los que acusó de imponer "condiciones extremas" a los legisladores nacionales durante los últimos años.

La alusión formó parte de una serie de dardos lanzados sin destinatarios específicos, en un discurso cargado de matices políticos y personales.

Con este anuncio, Romero cierra una etapa que comenzó en 1996, año en que asumió su banca como senador nacional.

A lo largo de casi tres décadas, fue protagonista de numerosos debates clave y supo reinventarse políticamente para mantener su vigencia, incluso tras su paso por el poder ejecutivo provincial.

Su decisión marca un punto de inflexión en la política salteña, que deberá reconfigurarse sin una de las figuras más influyentes del escenario local.

Aunque se aleja del Congreso, Romero deja abierta la puerta para seguir jugando en otros frentes y mantiene en suspenso su rol en el nuevo mapa político que se avecina.

Lectores: 606

Envianos tu comentario