Capital
Cruces e internas

La ironía de Desarrollo Social: arañazos, bolsones "guillados" y un aspirante con escraches encima

Juan Carlos Villamayor, Darío Madile y Verónica Figueroa Páez.

La insólita manifestación que tuvo lugar la semana pasada, la cual fue encabezada por punteros políticos exigiendo que se “abonen” las promesas de la última campaña provincial, dejó mucha tela para cortar en el inservible ministerio que hasta ahora conduce la licenciada en Sociología, Verónica Figueroa Páez.

Es que el reclamo involucraba al actual (y casi futuro ex) presidente del Concejo Deliberante de la Capital, Darío Madile, y a un área muy sensible que le compete a la funcionaria gubernamental como lo es el reparto de módulos alimentarios enviados desde el Gobierno Nacional.

Fue el miércoles pasado cuando, armados con carpas, gacebos, elementos de percusión y hasta mesas para jugar a las cartas; varios frentes y organizaciones piqueteras lideradas por distintos punteros barriales, sobre todo de la zona sureste de la ciudad, se manifestaron cortando el tránsito vehicular en distintas calles del microcentro, causando tensión, hechos de violencia y sobre todo desesperación de aquellos que no pudieron llegar a cumplir algún compromiso, ir al médico, o no tenían cómo volver a sus casas debido al desvío en las distintas líneas de colectivos.

La misma marcha, aunque menos tumultuosa, tuvo lugar el pasado jueves, a las pocas horas, y esta vez los reclamos tenían un solo blanco. En realidad, los apuntados eran 3, pero uno sobresalió por haber sido el encargado de realizar diversas promesas a los vividores de la política barrial.

Darío Madile, fue sindicado esos días como el "mentiroso" que, tras los inesperados resultados del pasado 15 de agosto en los que apenas pudo retener su banca en el Concejo Deliberante, no atiende el llamado de los “carenciados” que trabajaron para él (y otros más, como suele ocurrir), para captar voluntades de los salteños.

"Madile nos está dejando tirados prácticamente, porque ya se está retirando de la presidencia. Desde que terminó la campaña no cumple con sus promesas y esperamos que se haga presente, porque en su nombre vamos a seguir marchando. Ni dio la cara por estas promesas. Desde el 2019 venimos trabajando para Madile. Mucha gente lo apoyó y ahora toda esa gente está tirada", afirmaban aquellos que se manifestaron coartando la libertad de miles de salteños.

Y el reclamo puede tener algo de cierto. Muchos de los manifestantes pertenecen a cooperativas que trabajan en los balnearios municipales o en el propio Concejo (haciendo vaya a saber qué), y que ahora ven como, debilitado, Darío cuenta las horas para recibir un llamado que lo deposite por los próximos dos años lejos de avenida Líbano, y lo trasladase hasta el Grand Bourg.

Desde hace meses, se rumorea con que el “lungo” podría ser reemplazante de Verónica Figueroa, una de las funcionarias provinciales con menos exposición (entiéndase ausente), aunque esto ahora le podría ser un poco más complicado.

Es que, a la pelea por ser posibles reemplazos de la ex promotora de Canon, se sumó un nuevo jugador que al mejor “Villita”, sacó a relucir el apellido, afilando uñas y dientes para ir en contra de su propia jefa. Juan Carlos Villamayor (hijo del ex intendente del mismo nombre destituido en 1996 por pedir coimas a un empresario y hermano de la diputada “increpadora serial” María del Socorro) se “lavó las manos” de la poca gestión de Figueroa, quien también fue blanco de críticas por los bolsones prometidos por Madile ya que primero pasan por su organismo.

Bajo el reclamo de las dádivas prometidas por el concejal y el senador electo Emiliano Durand, el coordinador ministerial solamente atinó a decir que a ese tema “lo trataron con ella, yo no tengo nada que ver”. Mientras tanto, aparece en cada oportunidad que tiene haciendo lobby con fotos en redes sociales donde sale “trabajando” y haciendo propio el slogan de “Gobierno Presente”, al menos en el Face.

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