Política
No las quiere nadie

Chicas pesadas: crecen los casos de maltratos de funcionarias

Matilde López Morillo, secretaria general de la Gobernación, Betina Saracino, directora del Centro Regional de Hemoterapia, y Victoria Restom, titular del Boletín Oficial de Salta.

La novia de “Uluncha”, la reemplazante de Matías Posadas y la vendedora de plasma; son algunas de las señaladas como personas no gratas para los empleados de la administración pública. Aunque no comparten el mismo espacio físico, ni siquiera están bajo la misma órbita, las tres comparten algo en común. Lamentablemente, no podríamos afirmar que eso que las caracteriza sea precisamente una cualidad, sino que, todo lo contrario. Denuncias, acusaciones, escraches, y carpetas psiquiátricas de por medio, no lograron todavía desatornillar de sus cargos a estas mujeres que siguen manejándose impunemente en la función pública.

En la mañana del viernes se conoció la renuncia al cargo de director de Estadísticas y Censos de la provincia, Joaquín Sarmiento; a posterior confirmado por fuentes del Grand Bourg. Si bien las versiones que circulan en torno a su alejamiento señalan con fuerza que fueron por el no depósito de partidas por parte del Gobierno de la Nación, hacia la provincia, teniendo en cuenta que su cartera tendría la función de realizar el Censo 2022 con el despliegue de personal que ello implica; muchos afirman que en realidad el paso al costado del funcionario estaría centrado en los malos tratos que recibiría por parte de su jefa inmediata, Matilde López Morillo, actual secretaria general de la Gobernación.

De hecho, en la última semana, se acrecentaron los casos de acusaciones contra la reemplazante de Posadas por agravios que profesaría a su personal a cargo, sin haber llegado, afortunadamente, a la violencia física. No es la primera vez que trabajadores ponen bajo la lupa a Morillo. Ya en septiembre del 2020, cuando Salta transitaba por el primer pico de la pandemia por Covid-19, empleados la habían acusado por ser víctimas de violencia laboral y por hostigamientos, tras haber sido obligados a asistir a los lugares de trabajo mientras los funcionarios de la Secretaría Legal y Técnica realizaban teletrabajo.

A Morillo, tal vez la funcionaria con mayor rango dentro del Gobierno de Salta, se le sumó en los últimos días Betina Saracino. En realidad, la directora del Centro Regional de Hemoterapia siempre fue blanco de críticas y acusaciones por parte de los trabajadores del organismo, sobre todo desde que fue nombrada en 2020 como reemplazante del denunciado Martín de la Arena. Parece que Saracino "se subió al pony" del poder y potenció el mal carácter que tenía para con sus ex compañeros de trabajo, con quienes mantiene diferencia desde hace 9 años.

Con la llegada del mes de mayo, y cansados de la falta de respuesta por parte del ministro de Salud, Juan José Esteban, de quien depende el Centro Regional, trabajadores decidieron exponer públicamente los casos de persecución, maltrato y violencia laboral a la que son sometidos diariamente, y hasta aseguraron que no asistirían a trabajar si la funcionaria no es removida de su cargo. No solamente son empleados quienes señalan a Saracino. Anteriormente fue denunciada por un periodista cuando le consultaron por la incompatibilidad de funciones y venta de plasma en pleno pico de septiembre del 2020.

Quienes viven un momento de paz y armonía por la falta de la licenciada (porque está de licencia, no por estudios), son los trabajadores del Boletín Oficial que, por estos meses, gozan de las vacaciones por maternidad de su jefa Victoria Restom, esposa de Carlos "Uluncha" Saravia y gritona a tiempo completo. Anteriormente ya hablamos del pésimo carácter con el que se carga la funcionaria recientemente madre por segunda vez, quien estuvo más insoportable durante su embarazo, y todos esperan que puedan concederle licencia con goce de sueldo hasta que cambie la gestión así no tienen que lidiar con Vicky nuevamente.

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