Saénz fragmenta al peronismo y apuesta al libertarismo para su propia continuidad

El gobernador Gustavo Saénz profundiza la ruptura dentro del peronismo salteño al promover una lista electoral “de último momento”, en un intento evidente por imponer su propio bloque frente al legado justicialista tradicional. Este movimiento fragmenta aún más al principal espacio opositor en la provincia, debilitando su capacidad de competir y dejando abierta la puerta para que fuerzas externas, como La Libertad Avanza, capitalicen electoralmente.
Saénz termina el armado electoral beneficiando a los sectores libertarios —cuyas proclamas ideológicas chocan frontalmente con el discurso histórico del peronismo— consolidando una alianza de conveniencia que poco tiene de representativa y mucho de pragmática. En lugar de construir unidad, apuesta por dividir para reinar.
Por otro lado, La Libertad Avanza gana terreno ahora que el peronismo está partido en tres. La estrategia de Saénz le entrega espacios que antes eran bastiones justicialistas, facilitando el avance de estos sectores en la provincia.
Este armado cargado de sectarismo pone en evidencia una conducción que prefiere las tácticas electorales sobre la construcción colectiva. En lugar de generar consensos y fortalecer el peronismo, el gobernador opta por dividir para mantener su poder provincial, aunque eso signifique entregarle cuota de poder a un espacio ultraliberal con poca o ninguna legitimidad ideológica en Salta.
Saénz dinamita al peronismo en Salta al impulsar listados de último momento y abrirle espacio al libertarismo —todo para salvaguardar su propio proyecto político. Una maniobra electoral calculada, pero profundamente irresponsable desde lo institucional.