La Provincia
Investigación

Las sospechas crecen en el norte de Salta tras la muerte de dos niños Wichis

En diez días se dieron dos fallecimientos “sospechosos” y los mismos tuvieron poca repercusión a pesar de la gravedad de los casos.

En diez días se dieron dos fallecimientos “sospechosos” y los mismos tuvieron poca repercusión a pesar de la gravedad de los casos.

Gracias a las redes sociales, se difundió la situación y mediante un video, el doctor Rodolfo Franco, quien se desempeña en el Centro de Salud de Misión Chaqueña, informó el deceso de un niño Wichi. El mismo habría fallecido en la localidad de Tartagal y era proveniente de un paraje cercano a Mosconi.

“El niño murió de un problema respiratorio según las noticias”, informó el médico y aclaró que “acá hacen entre 40 y 50 grados, hace mucho que no llueve. Lo habitual es que no llueva casi nada en todo el Chaco Salteño, padecemos una sequía crónica, que en la época de mucho calor, afecta a los niños y el año pasado murieron 19 chicos, que murieron paulatinamente entre diciembre y marzo. Con la avenida del fresco, esto mermó”.

Según Rodolfo Franco “el Gobierno Provincial es el responsable de las muertes de los niños Wichis, por desnutrición y deshidratación” y continúa: “Así que instó a Sáenz a tomar las medidas necesarias para que esto no ocurra, de lo contrario veremos la forma de hacer una denuncia penal en su contra”.

Además, y en relación a esto, durante el transcurso de la semana se conoció otro fallecimiento. En este caso, el de una niña de ocho años. Según se pudo reconstruir, la nena fue derivada hace tres semanas a Tartagal, y ante el empeoramiento del cuadro llegó a Salta Capital donde finalmente falleció.

La niña, de 8 años de edad, provenía del paraje Vertientes de la costa, citó en Santa Victoria Este, uno de los municipios del departamento Rivadavia. Según se conoció, la niña había presentado un cuadro convulsivo y padecía además un cuadro de desnutrición crónica.

El gerente del Hospital de ese municipio, Ariel Sosa, afirmó que la nena de la comunidad Wichi de Vertientes (cerca del río Pilcomayo), había nacido con un problema genético que generaba un síndrome convulsivo.

“La vieron varias veces los médicos y precisaba ser derivada para que la atienda un neurólogo pediátrico”, afirmó el responsable hospitalario. Es que la única forma de acceder a los médicos de especialidades críticas como estas es yendo a un hospital de mayor complejidad, o que los galenos se dirijan a estos lugares más inhóspitos. Sosa afirmó que había un registro que llevaba la madre de la niña y “últimamente el cuadro se agravó y se la derivó a Tartagal”, más precisamente al Hospital Juan Domingo Perón, ubicado en la ciudad cabecera del departamento San Martín.

“Ella tenía un problema porque estaba postrada en la cama a raíz del síndrome genético, dado que ella desde chica estaba con ese cuadro”, de síndrome convulsivo, dijo Sosa. Cuando se vio un agravamiento de su enfermedad es que se decidió hacer la derivación dado que el tratamiento que se venía realizando era insuficiente.

Las situaciones se están multiplicando y crece el temor en el norte provincial por lo que pueda llegar a suceder a raíz del incremento de las temperaturas y la brava sequía que azota la zona.

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