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“El objetivo es llegar antes”

Escuelas, Centros de Salud, la Policía y la Municipalidad trabajan conectados para prevenir el abuso sexual infantil

Lucrecia Miller, impulsora de la iniciativa aseguró que lamentablemente hay abusos que se dan sin violencia porque vienen del entorno familiar y el niño obedece como lo hace en términos generales

Lucrecia Miller, quien es la presidenta de la Fundación Red Papis y una de las referentes regionales de Infancias Protegidas visitó el programa La Yapa y allí comentó el trabajo conectado que vienen haciendo junto a las escuelas, los centros de salud, la policía y la municipalidad en busca de prevenir y detectar el abuso sexual infantil, entre otros abusos.

Primeramente agradeció a la Ministra de Educación Analía Berruezo quien les abrió las puertas y posibilitó que puedan empezar a trabajar con supervisores y  directores de escuelas. “Si bien inicialmente estamos abocados a la zona sudeste para hacer una experiencia piloto, pero ya estamos trabajando con 39 escuelas de toda esa zona, 32 Centros de Salud, la Policía Comunitaria, las instancias municipales, en un sistema y metodología de trabajo interconectada”, detalló Miller.

Al respecto dijo, “verdaderamente nos sentimos satisfechos porque hemos tenido una respuesta por parte de estos ámbitos que realmente nos alientan a seguir actuando y darnos cuenta que la propuesta ha sido acertada porque además nosotros estamos queriendo actuar en una instancia primaria antes que un niño haya sido ya víctima. Entonces queremos trabajar con las órbitas naturales adonde los niños habitualmente se mueven y habilitarlos para trabajar en advertencias de factores de riesgos, que quizás no son ya el indicador que te dice ‘esta nena ha sido abusada, este niño ha sido golpeado’, sino ver en qué condiciones poco favorables está viviendo este niño para poder intervenir en esa instancia, de manera de adelantarnos a la ocurrencia ya de cualquier tipo de violencia”, sostuvo.

En relación al trabajo conectado que están realizando entre varios organismos, explicó que “a veces el no intercambiar información hace que ese niño quede desprotegido, porque de pronto la escuela sabe una  parte de la vida del niño, la policía sabe la otra parte, la salud sabe otra parte y a veces toda esa información que debería ser absolutamente protectora en sí misma, no lo es porque no hay una comunicación entre las instituciones. Entonces eso es lo que estamos logrando y que nos satisface y no nos está llevando más que unos diez meses de trabajo y ya hemos podido avanzar muchísimo, cambiar muchas formas de pensar y de ver la problemática de la violencia y que se hagan un poco como protagonistas de la protección. Porque vos dices, ‘empoderar al niño’, pero un niño de tres años ¿qué se pueden defender por sí solos?, es decir, el niño sino no sería niño, si el niño se puede cuidar a sí mismo, educar a sí mismo”, aseveró.

Por otro lado, explicó que en la sociedad en general hay  pocos conocimientos de lo que es el abuso sexual. “El abuso sexual mayormente ocurre en la órbita del entorno de la familia y por parte de quien el niño tiene un vínculo. Imaginate un papá que de pronto tiene una acción abusiva contra su niño, el niño obedece como lo obedece al papá en términos generales porque es el papá. El papá le dice anda al almacén a comprar fideos  y el chiquito no le dice ‘no, no voy a ir a comprar fideos’ porque está el vínculo, el afecto entre medio. Y el abuso no es necesariamente con violencia, por lo general no lo es, y abuso no es solamente penetración o violación. Hoy en día ya se ha abierto ese espectro de lo que se considera abuso sexual y ya tenemos lo que se considera el exhibicionismo, la explotación sexual de los niños”, lamentó la psicóloga.

Sobre esto dijo, “en la medida en que nosotros sigamos silenciando, estamos siendo corresponsables porque una de las cuestiones es el secreto, es el silencio, el niño está sintiendo que sobre su espaldita cae por ahí la armonía de todo el hogar, entonces siente que si abre la boca, la mamá va a sufrir, la mamá se va a enojar con el papá, la familia se va a caer a pedazos. Entonces sobre su poca experiencia, sobre su fragilidad como niño, tiene que cargar con estos secretos”, agregó Miller.

Finalizando, y en cuanto al trabajo que se está haciendo en las escuelas explicó que están potenciando al recurso humano con el que cuenta, es decir a los docentes, a los directores, supervisores que se animen, que se unan para actuar, “nosotros los orientamos, ellos nos llaman por teléfono, nos dicen, hemos visto tal cosa”, aseguró.

Por último, anticipó que confeccionaron un protocolo de intervención donde están dando guías de acción justamente para que cada área pueda animarse a incursionar en toda la gama la violencia, no solamente el abuso sexual, “porque cuando ya un chico llega ya con signos de abuso, ya es un delito y tienen que hacer la denuncia, pero hay otras violencias que son más disimuladas, y que por ahí la escuela debidamente con un centro de salud, con la ayuda de otras instancias del mismo hábitat del niño pueden encarar acciones de orientación a la familia, captar al progenitor para que sea más consciente y dispuesto a recibir ayuda, con lo cual vamos modificando las condiciones en las que el niño está viviendo para evitar la irrupción de la gran violencia que es cuando ya deja secuelas”, finalizó Miller.

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